Como potenciales eslabones de una cadena infinita de vínculos multidimensionales, cada uno de nosotros busca acercarse, relacionarse con otras personas por razones o emociones en común que nos permitan ser más fuertes y continuar el camino inevitable hacia el futuro; en este caso el futuro de la Patria.
Desde esa dulce y patriótica condena, nos propusimos en esta publicación tender todos los puentes que seamos capaces con todos los argentinos y argentinas que de alguna manera manifiesten interés en búsquedas y desafíos similares a los nuestros: pensar, planificar y construir la Patria que soñamos desde el siglo XXI y para la eternidad. Gastón Douek es uno de esos compatriotas. Consultor político, especialista en comunicación estratégica; empresario precursor en redes sociales, fue llamado en otras etapas de la política argentina como “el señor de los trolls”. Hoy, como a nosotros, el futuro lo preocupa y lo ocupa. Es por eso que lanzó el Movimiento Soberanos, en el cual la soberanía cognitiva es el mascarón de proa para romper la inercia de un sistema político corporativo obsoleto y desorientado, sin capacidad de propuesta ni alternativa.
Hay un eslabón involuntario que colaboró a que ocurra este primer acercamiento con Gastón, con esta entrevista como excusa para el café, y es Tomás Trapé. Y digo involuntario porque no hubo una presentación formal, un encuentro tripartito con protocolos de bares con partidos mundialistas en mute decorando desde las pantallas. No hizo falta; nos interesa la misma agenda y no somos tantos los que, obstinadamente, abrimos camino para hacer más fuertes nuestras convicciones patrióticas respecto a las posibilidades que el pueblo trabajador argentino tenga en la nueva era de la evolución en este planeta. Lo importante es que los puentes se extienden, se expanden, se nutren; desde todos nosotros y para todos nosotros. La charla se plantea rápidamente en el mismo código y es abordada con la misma clave: la revolución tecnológica, el tecnoperonismo y las urgencias argentinas frente al saqueo y la entrega apátrida que el cotolengo delincuencial libertario está sometiendo a la Patria.
“Visiblemente, en Soberanos vengo laburando el eje que creo nos puede unificar a todos que es el de soberanía. Que no es una discusión partidaria o ideológica, es una discusión identitaria, Porque la identidad argentina es lo que yo creo que está en discusión y nos pone en tensión permanente”. G.D.
De Frente: – En este número de De Frente, estamos planteando un debate desde la provocación respecto a qué sabe el Peronismo sobre flujos de datos digitales. Y pareciera que la dirigencia actual está totalmente perdida, no entienden un carajo; sólo les interesa la rosquita de sus internas pelotudas, configuradas para sostener una maquinaria de perder elecciones. Desde esa caracterización es que nosotros entendemos que hay que romper la inercia y construir el peronismo S.XXI ¿Vos qué pensas?
Douek: – Pienso que no es sólo tarea del Peronismo comprender estos temas ¿Y si no sos peronista?
DF: – Y si no sos peronista también. Es impostergable desarrollar los ámbitos y los espacios para discutir, planificar y llevar a cabo todo esto.
D: – ¿Pero qué es para vos “todo esto”?
DF: – Desde lo político y desde nuestra identidad, construir el peronismo S.XXI es algo que ya no puede esperar, pero incorporando las dinámicas de la revolución tecnológica y la digitalidad integrada a todas las esferas de la vida ciudadana. Sobre la mesa pongo dos temas sobre los que me interesa que desarrolles todo lo que quieras: ¿Los datos digitales son un bien económico que debe ser retribuido por quien los explota, en este caso los milmillonarios tecnológicos?¿Es inevitable el ingreso universal como honorario por la producción de datos digitales? El otro tema: ¿Es posible que la desgastada estructura legal e institucional de la Argentina no sea capaz de soportar el futuro y sea necesario escribir una Nueva Constitución Nacional?
Douek: – Voy a tratar de ordenarlo por partes porque son varias cosas. De todo lo que acabas de decir, estoy de acuerdo en el 99%. Marco el diferencial: Primero, yo no creo que tenga que ser (ingreso) universal. Yo no comparto la idea de un ingreso universal. Desde Soberanos, venimos trabajando una definición que está escrita en la plataforma que venimos laburando.
Ahora, desarrollo temas por tema. Sobre la Constitución, no creo que tenga que reformarse. El desafío principal es empezar a cumplirla. Pienso ¿la Constitución es el problema o lo es el incumplimiento de toda norma? En la comprensión, y no de reformar sino de transformar, yo considero que la transformación va antes que la Constitución, no tiene por qué pensarse como un límite. Y tus dos preguntas tienen una relación directa en su impacto político, porque se plantean desde la transformación y no desde el reformismo. Nosotros somos productores de datos. Lo gratis de los servicios que un usuario obtiene en la red, se paga con datos… en realidad yo diría más que con datos, con tiempo, con horas de atención.
Yo creo que la Constitución que nosotros tenemos fue resultado del último pacto nacional federal argentino entre las únicas dos fuerzas políticas que aún persisten, te diría aún con sus ideologías cruzadas, que son el peronismo y el radicalismo. Por eso cuando vos planteas el desafío para el peronismo me surge cuestionarte “¿Y si no sos peronista?”, y “si no, también” me respondes y yo agrego y si querés cumplir la Constitución también estás adentro del desafío. El del ‘94 fue el último pacto de la política argentina. Todo lo contrario a la paparruchada del tipo este (el Presidente Milei), que lanzó un pacto de mayo, y tan incongruente y tan falto de capacidades cognitivas, que se termina firmando en agosto. Ese es el nivel de disonancia cognitiva que tiene este muchacho.
Por otro lado, es muy interesante el planteo del uso de los datos, pero yo diría: ¿y si yo no uso un teléfono y no produzco datos, merezco o no merezco el ingreso? Yo creo que sí. Un chico que nace, no usa un celular, ¿No cobra?. Lo que sí, simplificaría los datos porque nos va a quedar viejo dentro de un tiempo, cuando la propia IA produzca nuevos datos (sintéticos) y no seamos más los humanos los productores. Por eso digo, ahí hay una variable más humanista, más anclada en el sentido humano y no en el dato o en correr detrás de la IA.
DF: – ¿Entonces qué hacemos?¿Cómo se propone ese nivel de profundidad para la transformación, ese nutriente para volver a producir política sin una representación política real, con capacidad de decisión y ejecución?
Douek: – Mira, hoy la dirigencia cree que hay que sostener un pueblo que se cague de hambre porque es un motor social, político, electoral. Una parte del electorado del peronismo dijo “no quiero más de esto”. Entonces, ahí es donde yo digo, le entró el agua al peronismo; Milei, y no Milei; la bronca, el odio, pospandemia. Si querés el enojo de una sociedad que dijo “Basta, loco. Yo acepto ser pobre hoy pero no me condenes a serlo para siempre”; la movilidad social ascendente dejó de existir. Entonces, volviendo al planteo de los datos, yo estoy absolutamente convencido que los datos deben traducirse e interpretarse como un recurso natural, son un recurso natural del futuro. Los datos deben ser considerados iguales que el litio, el petróleo, la energía.
Por eso también disputo sobre la Constitución del 94, que descentraliza los recursos naturales hacía las provincias. Ahí está: Si queremos ir a una profundidad mayor en la discusión de la Constitución, los datos son descentralizados; la propiedad es de quien los produce y deben administrarlos las provincias como los otros recursos naturales. Los datos son el recurso natural del futuro como insumo de la inteligencia artificial. En el momento que una persona habita una provincia, una nación, tiene que ser beneficiaria del derivado de lo producido por otras personas que están dentro de esa comunidad. Entonces, estoy 100% a favor de la creación del ingreso soberano, que no es universal, porque hay personas que habitan el territorio que no se definen como soberanas, no se auto perciben soberanas. No solo estoy de acuerdo, sino que vengo escribiendo que la nueva economía del mundo, que no es de izquierda o de derecha, que lo dice un tecnócrata como Elon Musk, que hay que crear este ingreso porque es la única forma de sostener comunidades. Es elemento central de lo que yo defino como soberanía cognitiva: la matriz productiva de un país pensante.
DF: – ¿Podés profundizar un poco más en por qué no debe ser universal este ingreso sobre el que venimos reflexionando?
Douek: – Un ingreso soberano no universal porque no creo que tenga que ser igual para todos, porque sino no habría justicia social. No comparto que tenga que ser distribuida la riqueza de los datos a todas las personas. Creo que debe ser redistribuido con aquellos que durante veinte años venimos aportando a la construcción de las plataformas de todos lados, aquellos que no tuvieron la capacidad de pago de una suscripción que los ha blindado de un montón de cosas. Si el tipo que tiene capacidad de pago está exento de un estímulo publicitario, entonces no es lo mismo dar tu tiempo, tu atención gratis para que te invadan con un mecanismo publicitario. Yo reemplazaría la renta universal por un ingreso soberano.
Y con esto cierro: otro elemento fundamental en la discusión que viene, es evitar que nos lleven a discutir que el problema es constitucional. La solución es que pasemos a cumplir las normas, todas las normas. El proceso de una Constitución nueva implica una transformación social que deriva en donde termine de derivar, no creo sea por donde debemos avanzar.
DF: – Esto último, lo uno con otra cosa que me voló la cabeza que te escuché decir, que me gustaría que me cuentes un poco más. Antes y brevemente: además de la discusión sobre los datos y la Constitución hay un tercer elemento en la mesa de discusión que pretendemos aportar humildemente, y es algo así como un Plan de alfabetización digital, federal y estratégico. Todo el mundo tiene que saber usar su dispositivo de acceso a la digitalidad; sus teléfonos, sus pantallas. Nosotros analizamos que hay un analfabetismo digital de un alcance absolutamente nocivo y que atenta contra el propio usuario/ciudadano/patriota, no sé, ponele el nombre que quieras según por la puerta que entres al sujeto. Nos resulta inevitable ese despliegue para cualquier instancia transformadora que seamos capaces de proponer y luego poner en marcha. Aclarado de mi parte este punto de vista, te pregunto: ¿Qué es el apagón digital que estás planteando?
Douek: – Para empezar, el principal generador de dopamina en los celulares es la pantalla, principalmente, las notificaciones en la pantalla. En cuanto vos abrís el celular, que ya se desbloquea con tu cara, perdiste. La definición de apagón no es dejar de usar celulares, es entender inclusive las funciones que el celular tiene, Si aprendemos a usarlo bien, por ejemplo el modo no molestar; el celular ya tiene esta función que yo quiero definir como modo soberano. Algo sencillo y cotidiano que demuestra la falta de comprensión; debes haber visto alguna vez a personas, diría mayores, que dan vuelta el teléfono para no ver las notificaciones porque ni siquiera sabes como se desactivan.
Si estamos siendo invadidos a través de las pantallas, lo primero que tenemos que asegurarnos nosotros es poner una barrera de contención. Así que, primer punto, anulemos las notificaciones, son el anzuelo. De ahí para adelante, hay mil formas de consolidar las capacidades ciudadanas frente a la invasión de las pantallas.
DF: – ¿Pero cómo se podría implementar en la realidad social actual?
Douek: – Yo creo que hay que conectar estas tareas al rol de las universidades. Las universidades fueron preparadas para un chico que cuando es casi mayor de edad entra a un sistema formativo que ya cumplió con otras etapas de la educación; maternal, jardín, preescolar, primaria, secundaria; a partir de esa estructura, entras a la universidad. Yo digo que las universidades tienen que retrotraerse en el tiempo. Ya sabemos adonde llegó la sociedad, ya sabemos que los chicos llegan antes, chicos con mejores capacidades que los profesores o mejores capacidades de búsqueda, por lo menos. No hablo de capacidad de aprendizaje, sí capacidad de profundizar en usar las nuevas herramientas.
DF: – Bien, supongamos que “compro la idea” hasta acá, pero ¿Cómo se implementa?
Gouek: – Y si me apuras un poco te diria que hay que crear el CVC. Y cuando digo CVC es un equivalente casi al CBC universitario que se hizo para tratar de igualar los contenidos académicos por las diversas realidades sociales y educativas de los ingresantes. Crear CVC (Ciclo Virtual Común); tomar la misma analogía que hicieron los bancos con los CBU y los CVU (alias). Los bancos se comportan como las universidades y resulta que viene un tipo con una billetera virtual y te ofrece una billetera virtual a los trece años de edad. El primer punto que plantearía es ¿dónde se da esa instrucción cívica de utilización de la herramienta? Dejemos a los chicos sin celular en la primaria, prohibición de celulares en la primaria, pero prohibición como delito casi, ¿no?, porque después se discute una ley penal juvenil y no discutimos instrucción digital. Los niveles de confusión son altísimos y por algún lugar hay que empezar a comprender y reacomodar.
DF: – ¿Podríamos decir que sos bastante optimista con la tecnología, siempre y cuando nos ocupemos soberanamente de todo lo que el nuevo mundo trae?¿Estas de acuerdo con esta caracterización?
Gouek: – Olvidate. Tenemos una oportunidad enorme. Esto está pasando en el mundo, no nos pasa sólo a nosotros como argentinos. Entonces, tomando de vuelta lo que decías recién y “che, ¿qué significa el apagón?”, te digo: 1. bloqueo de pantallas; 2. un plan de formación nacional. Creo que este punto lo deben tomar las universidades, ¿por qué?, porque son un ente autárquico, no dependen de una decisión política del gobierno de turno, porque son históricamente las usinas de formación de conocimiento y, si querés, de la movilidad social ascendente, genuina, de la aspiración y del sacrificio y lo que significa el esfuerzo personal para llegar.




